Medicina Legal confirma homicidio por «cóctel letal» en Bogotá

Adictivo fármaco causa la muerte de una mujer durante un tatuaje

El Instituto Nacional de Medicina Legal dictaminó que la muerte de Yenifer García Valencia, ocurrida en la localidad de Rafael Uribe Uribe, correspondió a un homicidio provocado por intoxicación. La víctima de 33 años falleció en su domicilio de la capital colombiana mientras se realizaba la cuarta sesión de un tatuaje en la espalda. Según los peritajes toxicológicos, la mujer recibió una dosis intravenosa de fentanilo, ketamina y midazolam para mitigar el dolor.

Posteriormente, el dictamen forense confirmó que la combinación de dichos anestésicos de control especial causó un colapso severo en el sistema nervioso central, derivando en un paro cardiorrespiratorio irreversible. Las investigaciones preliminares señalaron que la aplicación la realizó un supuesto enfermero contratado en el lugar, quien cobró 600 mil pesos colombianos por suministrar los fármacos controlados sin contar con acreditación médica ni el equipo necesario para responder a una emergencia hospitalaria.

Concejo de Bogotá exige la detención inmediata del sospechoso

Asimismo, el cabildante capitalino Jairo Avellaneda denunció que el presunto responsable, identificado como Juan Jair Sánchez Góez, permanece en libertad tras ser liberado por las autoridades judiciales poco después de su captura inicial. El representante local instó a la Fiscalía General a tramitar la orden de aprehensión correspondiente ante las contundentes pruebas periciales. El funcionario exigió celeridad para evitar la impunidad en el caso.

Autoridades investigan el tráfico ilegal de fentanilo

Por su parte, la Fiscalía de Colombia mantiene el expediente en etapa de indagación para definir la imputación de cargos formal contra el implicado. Paralelamente, los concejales capitalinos urgieron a la Secretaría de Salud a revisar los controles de distribución y la cadena de custodia de sustancias restringidas para esclarecer cómo el acusado adquirió los medicamentos anestésicos. Finalmente, la familia de la víctima reiteró su llamado de justicia a las instituciones del Estado.