El crecimiento económico de América Latina y el Caribe será menor al esperado durante 2026. El Banco Mundial ajustó su pronóstico y ahora estima que la región crecerá apenas un 2,2%, debido a la desaceleración de la economía global y al impacto que generan los conflictos internacionales sobre los mercados energéticos.
La nueva proyección representa una reducción frente al cálculo realizado a comienzos de año y refleja los desafíos que enfrentan las economías latinoamericanas en un contexto marcado por la incertidumbre internacional, la inflación y una demanda interna todavía débil.
Banco Mundial reduce expectativa de crecimiento para América Latina
Según el informe más reciente del Banco Mundial, la región crecerá un 2,2% durante 2026, una décima menos que la previsión publicada en enero.
El organismo explicó que la reducción responde principalmente a:
- Menor dinamismo de la economía mundial.
- Debilidad en la demanda interna.
- Incertidumbre energética global.
- Presiones inflacionarias derivadas del aumento del petróleo.
Además, el crecimiento económico mundial también mostrará una desaceleración y se ubicará alrededor del 2,5% este año.
Qué países tendrán mejor desempeño económico
A pesar del panorama moderado, algunas economías latinoamericanas mantendrán un crecimiento superior al promedio regional.
Las previsiones del Banco Mundial señalan:
- Argentina: 3,6% promedio entre 2026 y 2028.
- Colombia: 2,3% en 2026.
- Brasil: 1,9% en 2026.
- México: 1,3% en 2026.
En el caso de Colombia y Brasil, el desempeño estará respaldado parcialmente por su condición de exportadores de petróleo.
Chile y Perú podrían beneficiarse por los metales
Mientras el encarecimiento del petróleo afecta a numerosos países importadores de energía, algunas economías sudamericanas podrían obtener ventajas gracias al comportamiento de los mercados de materias primas.
El Banco Mundial destacó que:
- Chile podría beneficiarse por el aumento de los precios del cobre.
- Perú tendría un impulso similar debido a sus exportaciones mineras.
Estos factores ayudarían a compensar parte de los efectos negativos derivados de la incertidumbre internacional.
Guerra en Medio Oriente presiona inflación y costos de importación
Uno de los principales riesgos identificados por el organismo es el incremento en los precios del petróleo provocado por las tensiones en Medio Oriente.
De acuerdo con el informe, esta situación puede generar:
- Aumento de costos de importación.
- Mayor presión inflacionaria.
- Incremento en gastos de transporte y producción.
- Menor capacidad de consumo de los hogares.
Los países de Centroamérica y el Caribe son especialmente vulnerables debido a su dependencia energética externa.
Mercado laboral sigue siendo un desafío
El Banco Mundial también alertó sobre problemas persistentes en el mercado laboral latinoamericano.
Entre los principales retos destacan:
- Escasa creación de empleo formal.
- Altos niveles de informalidad.
- Crecimiento limitado de los salarios.
- Menor productividad económica.
Según el organismo, estas condiciones continúan afectando la reducción de la pobreza y limitan la recuperación económica de varios países de la región.
América Latina espera una recuperación gradual
A pesar del ajuste para 2026, el Banco Mundial proyecta una mejora progresiva en los próximos años.
Las estimaciones apuntan a:
- 2027: crecimiento de 2,5%.
- 2028: crecimiento de 2,8%.
La recuperación estaría impulsada por una mayor inversión y por la flexibilización de las políticas monetarias en distintos países.
