¿Cómo operará la estrategia técnica entre las Fuerzas Militares y agencias estadounidenses?
Un equipo conjunto de ingenieros y programadores de Colombia y Estados Unidos trabaja en el desarrollo de capacidades técnicas para intervenir y rastrear las comunicaciones de estructuras criminales. La estrategia permitirá interceptar antenas satelitales, telefonía especializada, redes wifi y equipos de cómputo utilizados por grupos al margen de la ley. Con este despliegue tecnológico, las Fuerzas Militares buscan identificar patrones de movimiento, rutinas informáticas y coordenadas de escondites para acelerar la localización de objetivos militares en el territorio colombiano.
Alineación con la Coalición de las Américas y designación FTO
La iniciativa se enmarca en la política de seguridad del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, articulada con la administración estadounidense encabezada por Donald Trump. El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, formalizó la adhesión del país a la Coalición de las Américas contra los carteles (A3C) para combatir el narcoterrorismo. Las acciones operativas se enfocarán en estructuras catalogadas como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) por el Departamento de Estado, entre las que figuran el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias del Estado Mayor Central, la Segunda Marquetalia, el Clan del Golfo y la banda trasnacional Tren de Aragua.
¿Qué consecuencias financieras e internacionales implica el rastreo a estas estructuras?
Por un lado, la clasificación FTO activa restricciones financieras e internacionales que permiten el bloqueo de activos y la persecución de redes de financiamiento. Por otro lado, la cooperación tecnológica facilitará la ejecución de operaciones tácticas conjuntas para desarticular los mandos de estas organizaciones. De este modo, la alianza bilateral busca golpear la capacidad logística y comunicacional del crimen organizado en la región.
