La desaparición de Yulixa Tolosa, una estilista de 52 años, ha encendido las alarmas en Bogotá y volvió a poner sobre la mesa un problema que sigue creciendo: los centros estéticos clandestinos que operan sin control.

La última vez que se supo de ella fue la noche del 13 de mayo, cuando acudió a Beauty Laser Medicina Estética, en el barrio Venecia, para someterse a una lipólisis láser. Desde entonces, su familia no volvió a tener contacto con ella.

Cámaras de seguridad captaron el momento en que dos hombres la sacaron del establecimiento en estado delicado y la subieron a un vehículo. Desde ese momento, su rastro se perdió por completo.

El caso no solo ha generado preocupación por su paradero, también abrió cuestionamientos sobre las condiciones en las que operaba este lugar, señalado por funcionar de manera ilegal desde hace al menos un año.

Familiares exigen respuestas sobre centro estético clandestino

La familia de Yulixa asegura que ella acudió al sitio atraída por la publicidad del lugar, sin imaginar que terminaría desaparecida.

Ahora exigen respuestas tanto a los responsables del establecimiento como a las autoridades, mientras avanza la investigación sobre lo ocurrido dentro del centro estético.

Vecinos de la zona también señalaron que el negocio seguía funcionando con aparente normalidad, pese a presuntas irregularidades y falta de permisos sanitarios.

Clínicas estéticas ilegales vuelven a estar bajo la lupa

Este caso vuelve a exponer la falta de vigilancia sobre procedimientos estéticos que muchas veces se ofrecen sin supervisión médica ni condiciones adecuadas.

Tratamientos como lipólisis, procedimientos invasivos y cirugías menores suelen promocionarse en redes sociales como opciones rápidas y económicas, pero detrás pueden existir riesgos graves para la salud.

La desaparición de Yulixa no solo representa una tragedia familiar, también refleja un problema más profundo: la ausencia de control sobre establecimientos que siguen operando al margen de la ley.