El expresidente de Colombia, Gustavo Petro, defendió públicamente en al menos cinco ocasiones a Juliana Guerrero, quien posteriormente fue condenada a tres años de prisión tras aceptar cargos relacionados con la presentación de documentos falsos para intentar obtener un cargo en el Gobierno.
Guerrero aspiraba a convertirse en viceministra de Juventudes del Ministerio de la Igualdad. De acuerdo con la Fiscalía, utilizó documentos con apariencia legítima para sustentar su hoja de vida e inducir a error a funcionarios públicos encargados del proceso de nombramiento.
Petro cuestionó las acusaciones contra Juliana Guerrero
Durante su mandato, Petro salió públicamente en defensa de Guerrero, incluso cuando ya existían denuncias y una investigación alrededor de sus títulos académicos.
En octubre de 2025, el entonces presidente rechazó que hubiera nombrado a una funcionaria con un título falso y planteó que la controversia podía estar relacionada con un requisito académico pendiente.
En esa ocasión sostuvo que el caso debía analizarse a partir de si el título era realmente falso o si faltaba cumplir con un examen necesario para completar el proceso de graduación.
Posteriormente, Petro volvió a referirse al caso y cuestionó los señalamientos contra la joven, a quien había presentado durante uno de sus primeros consejos de ministros televisados como una “joven rebelde”.
El expresidente también cuestionó los ataques contra Guerrero
Petro atribuyó parte de las críticas contra Guerrero a la exposición pública que él mismo le había dado al presentarla en televisión.
El exmandatario aseguró que la joven había sido objeto de amenazas y rechazó que se hubiera demostrado que no había estudiado en la universidad señalada en las investigaciones.
Además de sus declaraciones públicas, la Presidencia intervino en febrero ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca para respaldar la designación de Guerrero como integrante del Consejo Superior Universitario de la Universidad del Cesar.
La actuación ocurrió después de que la senadora Jennifer Pedraza solicitara suspender el decreto mediante el cual se había realizado dicha designación.
Petro mantuvo su respaldo hasta los últimos meses de su gobierno
La defensa pública continuó hasta las últimas semanas de la administración de Petro.
En mayo, durante una entrevista con Caracol Radio, el entonces presidente volvió a señalar que no se había demostrado que Guerrero no hubiera estudiado en la universidad y afirmó que ella no era funcionaria pública.
La última defensa registrada ocurrió el 26 de julio, poco antes de finalizar su gobierno, luego de que circularan chats y testimonios sobre supuestos empresarios que habrían buscado contratos estatales a cambio de entregar dinero a las hermanas Verónica y Juliana Guerrero.
En esa ocasión, Petro pidió que ambas denunciaran a quienes las hubieran intentado corromper y, en caso de haber recibido dinero, lo devolvieran y colaboraran con las autoridades.
Fiscalía señaló el uso de documentos para conseguir el nombramiento
La investigación de la Fiscalía estableció que Guerrero habría utilizado documentos de apariencia legítima para respaldar su trayectoria académica y buscar su designación como viceministra de Juventudes.
Según el expediente, para obtener algunos de los documentos se habrían realizado pagos cercanos a 8 millones de pesos colombianos: aproximadamente 2 millones por la matrícula de una tecnología y 4.7 millones por la de Contaduría Pública, además de otros pagos relacionados con derechos de grado y trámites administrativos.
Guerrero aceptó los cargos y finalmente recibió una condena de tres años.
Críticas contra Petro por su respaldo
La senadora Jennifer Pedraza, quien denunció el caso, cuestionó que Petro hubiera mantenido a Guerrero como delegada ante el Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar hasta el final de su administración.
La congresista expresó su indignación por las declaraciones del entonces presidente y consideró cuestionable que hubiera continuado respaldando a Guerrero mientras avanzaban las investigaciones.
El caso tomó relevancia política no solo por la condena contra la exfuncionaria, sino también por las distintas ocasiones en que Petro salió públicamente en su defensa antes de que concluyera el proceso judicial.
